Sistema reproductor femenino
Fuente: Wikimedia Commons

La secreción o flujo vaginal es parte normal de la salud de la mujer: ayuda a mantener limpia y protegida la vagina. Su cantidad, color y textura cambian a lo largo del ciclo menstrual, el embarazo o con la edad. El reto está en reconocer cuándo un cambio indica una infección.

Secreción normal

Generalmente es transparente o blanquecina, sin mal olor, y su cantidad y consistencia varían según el momento del ciclo: más elástica y transparente cerca de la ovulación, más espesa antes del periodo.

Señales de una posible infección

  • Cambio de color: amarillenta, verdosa o grisácea.
  • Mal olor: especialmente un olor fuerte o "a pescado".
  • Cambio de textura: similar a requesón (posible candidiasis) o espumosa.
  • Picazón, ardor o enrojecimiento en la zona vaginal.
  • Dolor al orinar o durante las relaciones sexuales.

Causas comunes

Las infecciones más frecuentes son la candidiasis (por hongos), la vaginosis bacteriana, y las infecciones de transmisión sexual como tricomoniasis, clamidia o gonorrea. Cada una requiere un tratamiento distinto, por lo que es importante que un médico confirme el diagnóstico antes de automedicarte.

Recomendaciones

  • Evita las duchas vaginales — pueden alterar el equilibrio natural de bacterias.
  • Usa ropa interior de algodón y evita la ropa muy ajustada.
  • No te automediques con óvulos o cremas sin diagnóstico médico.
  • Si tienes pareja sexual, considera que también pueda necesitar tratamiento en algunos casos.

En Hospital Bravo

Si notas cambios en tu flujo vaginal que te preocupan, consulta con Ginecología — el diagnóstico correcto es rápido y el tratamiento suele dar alivio en pocos días. Escríbenos por WhatsApp, de forma confidencial, para agendar tu cita.