Los ligamentos cruzados (anterior y posterior) están dentro de la rodilla y son clave para su estabilidad, especialmente en movimientos de giro y frenado brusco. El ligamento cruzado anterior (LCA) es el que se lesiona con más frecuencia, sobre todo en deportes como fútbol, básquet o al cambiar de dirección rápidamente.
Síntomas de una rotura
- Un sonido o sensación de "pop" en el momento de la lesión
- Dolor intenso e inmediato
- Inflamación rápida (dentro de las primeras horas)
- Sensación de inestabilidad, como si la rodilla "se fuera a doblar"
- Dificultad para continuar la actividad física en el momento de la lesión
Diagnóstico
El médico evalúa la rodilla con pruebas físicas específicas de estabilidad, y confirma el diagnóstico con una resonancia magnética, que muestra el grado de la lesión y si hay daño asociado en meniscos u otros ligamentos.
Opciones de tratamiento
Depende de tu edad, nivel de actividad y grado de inestabilidad:
- Manejo conservador: fisioterapia para fortalecer los músculos que compensan la falta del ligamento, útil en roturas parciales o personas menos activas.
- Cirugía de reconstrucción: recomendada en roturas completas, especialmente en personas jóvenes, deportistas o con inestabilidad significativa.
La recuperación después de la cirugía es un proceso gradual que puede tomar de 6 a 9 meses, con fisioterapia como parte esencial para volver a la actividad física con seguridad.
En Hospital Bravo
Nuestro equipo de Traumatología puede evaluar tu lesión y orientarte sobre el mejor camino de tratamiento según tu caso particular. No ignores una rodilla inestable después de una lesión deportiva.