Anatomía de la mama por cuadrantes
Fuente: Wikimedia Commons

Sentir un bulto nuevo en el seno genera miedo — es una reacción normal. La buena noticia es que la gran mayoría de las masas en los senos son benignas (no cancerosas). Aun así, todo bulto nuevo debe ser evaluado por un médico para descartar algo serio.

Causas benignas más comunes

  • Quistes: bolsas llenas de líquido, suelen ser suaves y móviles, y pueden variar de tamaño con el ciclo menstrual.
  • Fibroadenomas: tumores benignos sólidos, comunes en mujeres jóvenes, de bordes bien definidos y que se mueven con facilidad al tocarlos.
  • Cambios fibroquísticos: tejido mamario que se siente “nudoso” o sensible, especialmente antes del periodo menstrual.
  • Mastitis: inflamación o infección del tejido mamario, común durante la lactancia, con enrojecimiento y dolor.

Señales que requieren evaluación pronta

  • Un bulto nuevo, duro y de bordes irregulares que no se mueve con facilidad.
  • Cambios en la piel del seno (hoyuelos, enrojecimiento, aspecto de “cáscara de naranja”).
  • Secreción del pezón, especialmente si tiene sangre.
  • Cambios en la forma o tamaño de un solo seno, o retracción del pezón.
  • Un bulto que no desaparece después de tu periodo menstrual.

Autoexamen y chequeos regulares

Conocer cómo se sienten normalmente tus senos te ayuda a notar cambios a tiempo. A partir de los 40 años (o antes si hay antecedentes familiares de cáncer de mama), se recomienda una mamografía o ecografía mamaria anual — revisa nuestros paquetes preventivos, que incluyen chequeos de este tipo.

En Hospital Bravo

Ante cualquier bulto nuevo, lo mejor es no esperar. Nuestro equipo de Ginecología puede examinarte y, de ser necesario, solicitar una ecografía mamaria o mamografía para llegar a un diagnóstico claro. Escríbenos por WhatsApp para agendar tu cita.