El hombro es la articulación más móvil del cuerpo, y precisamente por eso es la que más se luxa (se "sale de su lugar"). Una luxación ocurre cuando la cabeza del húmero se separa de su encaje normal en la escápula, generalmente por una caída, un golpe o un movimiento forzado del brazo.
Síntomas
- Dolor intenso e inmediato
- Deformidad visible del hombro (pierde su forma redondeada habitual)
- Imposibilidad de mover el brazo
- Inflamación y, en algunos casos, sensación de hormigueo en el brazo
- El brazo puede quedar en una posición anormal
Qué hacer si sospechas una luxación
- No intentes "acomodar" el hombro tú mismo — puede causar más daño a nervios o vasos sanguíneos.
- Inmoviliza el brazo en la posición en que se encuentra, con un cabestrillo improvisado si es posible.
- Aplica hielo para reducir el dolor y la inflamación.
- Acude a atención médica de inmediato.
Tratamiento
Un médico debe realizar la "reducción" (volver el hueso a su posición) de forma segura, generalmente con sedación o anestesia local. Después se inmoviliza el hombro por un tiempo, seguido de fisioterapia para recuperar fuerza y movilidad.
¿Por qué puede repetirse?
Después de una primera luxación, especialmente en personas jóvenes, el riesgo de que vuelva a ocurrir es más alto porque los ligamentos que dan estabilidad al hombro pueden quedar más laxos. La fisioterapia orientada a fortalecer el hombro ayuda a reducir este riesgo.
En Hospital Bravo
Contamos con Emergencias 24/7 y Traumatología para el manejo adecuado de una luxación de hombro. Acude de inmediato ante esta lesión — mientras antes se reduzca, mejor es la recuperación.