La meseta tibial es la parte superior de la tibia, justo donde se articula con el fémur para formar la rodilla. Su fractura suele ocurrir por traumatismos de alta energía (accidentes de tránsito, caídas de altura) o, en personas con huesos más frágiles, incluso por caídas simples.
Síntomas
- Dolor intenso en la rodilla
- Inflamación importante e inmediata
- Imposibilidad de apoyar peso en la pierna
- Deformidad visible en casos severos
- Moretones alrededor de la rodilla
Por qué es una lesión seria
Al tratarse de una fractura que afecta directamente la superficie articular de la rodilla, si no se trata adecuadamente puede llevar a problemas a largo plazo como artrosis temprana, dolor crónico o limitación del movimiento. El diagnóstico preciso con radiografía (y en algunos casos tomografía) es fundamental.
Tratamiento
Depende del grado de desplazamiento del hueso:
- Fracturas sin desplazamiento: inmovilización y evitar apoyar peso por varias semanas.
- Fracturas desplazadas: generalmente requieren cirugía con placas y tornillos para restaurar la superficie articular.
La rehabilitación con fisioterapia es clave para recuperar el rango de movimiento y la fuerza de la pierna, y suele extenderse varios meses.
En Hospital Bravo
Contamos con Traumatología, Radiografía y Cirugía General para el diagnóstico y manejo de fracturas de meseta tibial. Ante un golpe fuerte en la rodilla con dolor e inflamación importante, acude a Emergencias.