El esguince de tobillo ocurre cuando los ligamentos que sostienen la articulación se estiran o desgarran, generalmente por un mal paso, un giro brusco o al pisar en falso. Es una de las lesiones deportivas y cotidianas más frecuentes.
Grados de esguince
- Grado I (leve): estiramiento del ligamento, dolor leve, poca inflamación.
- Grado II (moderado): desgarro parcial, dolor moderado, inflamación y dificultad para apoyar el pie.
- Grado III (severo): rotura completa del ligamento, dolor intenso, inflamación importante e inestabilidad de la articulación.
Qué hacer en las primeras horas — método RICE
- Reposo: evita apoyar el pie lesionado.
- Ice (hielo): aplica frío envuelto en tela, 15-20 minutos cada 2-3 horas, durante las primeras 48 horas.
- Compresión: venda el tobillo sin apretar demasiado.
- Elevación: mantén el pie elevado por encima del nivel del corazón cuando sea posible.
Cuándo acudir a Traumatología
Consulta si no puedes apoyar el pie en absoluto, si la inflamación y el dolor son muy intensos, si escuchaste un "chasquido" en el momento de la lesión, o si el dolor no mejora en unos días. Se debe descartar una fractura, a veces con una radiografía.
En Hospital Bravo
Contamos con Traumatología y Radiografía para evaluar tu esguince y descartar fracturas asociadas. Un diagnóstico correcto evita que una lesión mal cuidada se vuelva crónica.