La rodilla se sostiene gracias a varios ligamentos que le dan estabilidad. Un esguince ocurre cuando uno de estos ligamentos se estira o desgarra parcialmente, generalmente por un giro brusco, un golpe lateral o un mal aterrizaje al saltar.
Síntomas
- Dolor localizado en la rodilla, que puede empeorar al caminar o doblar la rodilla
- Inflamación
- Sensación de inestabilidad, como si la rodilla "fuera a fallar"
- Dificultad para estirar o doblar completamente la rodilla
- En algunos casos, un sonido de "chasquido" en el momento de la lesión
Tratamiento inicial
El método RICE (reposo, hielo, compresión, elevación) es la base del manejo inicial. En esguinces leves a moderados, el tratamiento suele incluir reposo relativo, antiinflamatorios según indicación médica, y fisioterapia para recuperar fuerza y estabilidad.
Cuándo consultar a Traumatología
- Dolor intenso que no mejora en pocos días
- Inflamación significativa
- Sensación de que la rodilla "se traba" o "falla"
- Imposibilidad de apoyar el peso completo en la pierna
- Sospecha de lesión más seria (ligamento cruzado, menisco)
En Hospital Bravo
Nuestro equipo de Traumatología puede evaluar el grado del esguince, y si es necesario, solicitar estudios de imagen para descartar lesiones más complejas como una rotura de ligamento cruzado. Un diagnóstico temprano evita complicaciones a largo plazo.