Ligamentos de la rodilla
Fuente: Wikimedia Commons

La rodilla se sostiene gracias a varios ligamentos que le dan estabilidad. Un esguince ocurre cuando uno de estos ligamentos se estira o desgarra parcialmente, generalmente por un giro brusco, un golpe lateral o un mal aterrizaje al saltar.

Síntomas

  • Dolor localizado en la rodilla, que puede empeorar al caminar o doblar la rodilla
  • Inflamación
  • Sensación de inestabilidad, como si la rodilla "fuera a fallar"
  • Dificultad para estirar o doblar completamente la rodilla
  • En algunos casos, un sonido de "chasquido" en el momento de la lesión

Tratamiento inicial

El método RICE (reposo, hielo, compresión, elevación) es la base del manejo inicial. En esguinces leves a moderados, el tratamiento suele incluir reposo relativo, antiinflamatorios según indicación médica, y fisioterapia para recuperar fuerza y estabilidad.

Cuándo consultar a Traumatología

  • Dolor intenso que no mejora en pocos días
  • Inflamación significativa
  • Sensación de que la rodilla "se traba" o "falla"
  • Imposibilidad de apoyar el peso completo en la pierna
  • Sospecha de lesión más seria (ligamento cruzado, menisco)

En Hospital Bravo

Nuestro equipo de Traumatología puede evaluar el grado del esguince, y si es necesario, solicitar estudios de imagen para descartar lesiones más complejas como una rotura de ligamento cruzado. Un diagnóstico temprano evita complicaciones a largo plazo.