Un infarto ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del corazón se bloquea, generalmente por un coágulo, dañando el músculo cardíaco. Reconocer sus síntomas a tiempo y actuar rápido puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, o entre un daño menor y uno permanente al corazón.
Síntomas de un infarto
- Dolor u opresión en el pecho, que puede sentirse como presión, ardor o peso
- Dolor que se extiende al brazo (especialmente el izquierdo), mandíbula, cuello o espalda
- Dificultad para respirar
- Sudoración fría
- Náuseas o mareo
- Sensación de fatiga extrema o "muerte inminente"
Importante: los síntomas pueden ser diferentes en mujeres
Las mujeres a veces presentan síntomas menos "típicos": fatiga inusual, náuseas, dolor de espalda o mandíbula, sin el clásico dolor de pecho intenso. Esto puede retrasar el reconocimiento de un infarto — ante la duda, es mejor buscar atención médica.
Qué hacer
- Llama de inmediato a servicios de emergencia o acude a la sala de Emergencias más cercana.
- No conduzcas tú mismo si es posible evitarlo — pide que alguien te lleve o llama a una ambulancia.
- Mientras esperas ayuda, siéntate o recuéstate, mantén la calma, y afloja ropa ajustada.
- Cada minuto cuenta: mientras antes se restablezca el flujo sanguíneo al corazón, menor es el daño.
Prevención
Controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa, no fumar, mantener un peso saludable y hacer actividad física regular reducen significativamente el riesgo de un infarto.
En Hospital Bravo
Contamos con Emergencias 24/7 y Cardiología para la atención de urgencias cardiovasculares. Ante síntomas de infarto, no esperes — acude de inmediato o llama a nuestra línea de ambulancia.